Botox-Toxina Botulínica

La aplicación de la toxina botulínica es actualmente la mejor “prevención” al envejecimiento tanto para hombres como para mujeres, evitando la formación de las arrugas de expresión.

La cara es la zona más expuesta a las agresiones externas (rayos solares, cambios de temperatura, etc.) y por ello es la que más muestra el paso de los años con la aparición de las arrugas.

Las arrugas de expresión son consecuencia de los movimientos expresivos faciales. Sus localizaciones más frecuentes son:

  • Frente
  • Entrecejo
  • Zona externa de los ojos: patas de gallo

El tratamiento idóneo para la arrugas de expresión es la toxina botulínica, comúnmente llamado BOTOX, especialmente para arrugas frontales, entrecejo, dorso nasal y patas de gallo, ya que actuamos sobre la causa principal, que es la contracción de los músculos que intervienen en los movimientos faciales.

La toxina botulínica actúa relajando los músculos que provocan dichas arrugas, por lo que éstas desaparecen confiriendo al rostro un aspecto relajado y sin arrugas. En definitiva más joven. Actúa de forma selectiva sobre la zona predominante del músculo, relajando la expresión del rostro ya que evita la formación de la arruga sin perder la expresividad personal.

Resultados: Este efecto se manifiesta a los 5 o 6 días aproximadamente de ser inyectada. Su duración es de 4-6 meses, siendo lo recomendado realizar 2-3 tratamientos anuales para mantener un aspecto siempre joven.

Los efectos secundarios que pueden aparecer, siempre de tipo local, son:

  • Dolor en el punto de inyección.
  • Edema local y eritema.
  • Pequeño hematoma en la zona de inyección.